Soma Pilates y Fisioterapia

Soma Pilates y Fisioterapia

jueves, 28 de agosto de 2014

Fibroqué??

La fibromialgia es una de esas enfermedades contemporáneas, como la intolerancia al gluten o el estrés, que se han vuelto un diagnóstico recurrente de síntomas y padecimientos que no encajan en otra cosa. Y como estas enfermedades, es complicada y se conoce muy poco de ella. 

Sabemos que es un enfermedad crónica, que implica dolor o sensaciones dolorosas en zonas musculares diversas, es decir, que no hay una localización del dolor en una parte específica, sino que se mueve por todo el tejido muscular y puede doler hoy una pierna y mañana el hombro. También se presenta rigidez en las articulaciones, sobre todo durante la mañana; fatiga muscular y cansancio, transtornos del sueño, dolores de cabeza. También sabemos que además de este componente musculoesquelético, hay un factor emocional que la hace más compleja, generando irritabilidad, problemas de memoria y atención. Desconocemos que la causa y cómo actúa fisiológicamente. No sabemos tampoco a cuanta gente acompaña, pero sí que es más cercana a las mujeres, sobre todo las adultas entre los 25 y los 50 años.

Este tipo de condición es tratada con medicamentos para el dolor y la inflamación e indicaciones para atención psicológica desde la histeria y la premenopausia. Tristemente, por el desconocimiento, las personas que la tienen no tienen mucha comprensión por parte del sistema de salud ni de las personas a su alrededor. Desde la terapia física se ha buscado procurar un manejo del dolor a través de educación en cuanto al padecimiento en sí y limitaciones, también se busca complementar con ejercicios y otros cuidados.

No hay muchos estudios respecto al tratamiento de la fibromialgia con Pilates ni al tratamiento de la fibromialgia no farmacológico en general. Pero podríamos decir en principio, que Pilates es una técnica que se puede recomendar para el manejo de esta condición: es un ejercicio de bajo impacto; es una técnica que trabaja la concentración a través de la respiración y de la conciencia corporal. La respiración mejora la oxigenación a través de la circulación, el acceso de sangre oxigenada a todas las articulaciones, a todos los músculos, es un factor de ayuda a disminuir el dolor. Este aumento de la circulación durante el ejercicio, contribuye a la relajación muscular, lo que disminuye la rigidez y el adormecimiento. Además el metabolismo se acelera, pues las contracciones isométricas, al ser sostenidas y sistemáticas en todos los ejercicios, implican un mayor consumo calórico, lo que a su vez implica un aumento de la energía disponible, reduciendo la fatiga, sobre todo cuando la rutina se realiza durante la mañana.

Pilates también presenta ventajas en comparación con otros sistemas de acondicionamiento en el caso de la fibromialgia, pues tiene la capacidad de individualizarse, de hacerse específico para cada persona, ya que cuenta con muchas modificaciones y adaptaciones, y además con una gran variedad de equipo y accesorios con los que se puede trabajar de múltiples maneras.

Entonces, Pilates no es sólo un ejercicio para verse bien, más bien es un ejercicio para sentirse bien en tu propio cuerpo, con tus propias limitaciones, conociéndolo más y cuidándolo más. 


Referencia:
Shirer, Gabrielle (2006) Pilates for Fibromyalgia. Pilates Coreterly. Balance Body

lunes, 25 de agosto de 2014

Contraer el piso pélvico=más orgásmos



Siempre digo que Pilates me cambió la vida, que Pilates es felicidad. Esto es así porque un cuerpo herrumbrado, que no se mueva con facilidad, un cuerpo con dolor, no permite estar bien en las otras áreas: pensar correctamente, desplazarse, realizar tareas cotidianas, y todo eso que ya sabemos.
Hoy, sin embargo, el tema es más lúdico y más placentero: otra razón por la que realizar ejercicios de fortalecimiento del eje corporal es importante es nuestra salud sexual. ¿En qué benefician los Pilates a la sexualidad? 
El powerhouse, del que ya hemos hablado un poco, está formado por los músculos abdominales, los músculos erectores de la columna, el diafragma, el cuadrado lumbar, los glúteos y nuestra estrella... el piso pélvico. En los músculos de la región pélvica es donde se concentra la fuerza para sostener una erección o para realizar contracciones vaginales que aumentan movimiento y flujo sanguíneo. En en el caso de las mujeres, esa fuerza e intensidad en la contracción tiene la capacidad de facilitar y prolongar el orgasmo y también beneficia a su pareja hombre, pues aumenta los estímulos alrededor del pene y sobre todo el glande.
Mediante este mismo mecanismo, Pilates contribuye a mejorar problemas de incontinencia urinaria, ya sea por falta de activación del piso pélvico o por problemas más serios engendrados de otras situaciones (un parto violentado) como la vejiga caída. Asimismo son excelentes ejercicios preventivos de todos esos incómodos padecimientos.
Además de estas características específicas de la región pélvica, Pilates al aumentar la resistencia y la fuerza musculares, se convierte en un aliado para lograr tener relaciones sexuales más placenteras, más prolongadas y más creativas: utilizando posiciones complicadas, acrobáticas, gimnásticas. Pues el cuerpo estará preparado, sin dolor y con disposición de moverse sin miedo ante nuevas  experiencias, ya que los músculos de la espalda, brazos y piernas soportarán la tensión y el movimiento por más tiempo.
Más allá del aspecto físico, desde el punto de vista mental, con Pilates se desarrolla concentración y consciencia corporal, saber donde estamos y estar presentes en ese momento es muy importante para el desempeño sexual y para la comunicación con la otra persona.
La respiración consciente permite un aumento de la oxigenación a nivel de los músculos, el cerebro, la piel y por supuesto los genitales. Una respiración correcta aumenta la capacidad pulmonar, la resistencia física y facilita la concentración.
Finalmente, una persona que practica ejercicio con regularidad, tiene una mayor liberación de endorfinas, una mayor disposición a la activación y al movimiento, un metabolismo más acelerado y por lo tanto más energía disponible. Todo eso se traduce en más horas de sexo a la semana, más horas de placer y más ganas de moverse en todas las maneras posibles. 
Así que de fijo ya te antojaste a probar Pilates. Si esta no es la mejor razón, entonces no sé cuál será.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Pilates Entrenamiento Funcional

El entrenamiento funcional se define como el tipo de práctica deportiva o de actividad física que se realiza con un objetivo específico y busca obtener ciertos resultados.

Debido a los principios de Pilates de los que conversamos en un blog anterior, este sistema de ejercicio también funciona como entrenamiento funcional, y por esto se puede considerarse tanto una práctica con fines de rehabilitación como un entrenamiento dirigido a atletas de alto rendiminento. Quizás la razón que permita esta variación en el rango de la intensidad de los ejercicios, sea por la consciencia que se genera del movimiento, pues esto es lo que permite desarrollar la propiocepción y la consciencia corporal. Lo que se busca al utilizar Pilates como entrenamiento funcional es trasladar lo aprendido en las clases a la vida cotidiana o al entrenamiento del deporte que practiquemos.

Entender cómo nos movemos, qué músculos utilizamos y con qué fuerza los contraemos, es la inteligencia en el ejercicio que permite adaptarlo a todas las condiciones físicas y niveles de entrenamiento. Una persona con problemas en su columna, por ejemplo con una escoliosis, realizará una rutina que esté más enfocada en la enlogación de la columna, el fortalecimiento del powehouse y la relajación de la músculatura tensa. Una persona que se dedica al atletismo, tendrá una rutina más enfocada al calentamiento de los miembros inferiores y al control de la respiración. Ambas, además, trasladarán la consciencia corporal y la propiocepción a la vida cotidiana: al sentarse, al agacharse, al caminar. La persona que practica atletismo tendrá una mejor postura para la carrera y una mayor movilidad de piernas y brazos; la persona que sufre las secuelas de la escoliosis, sentirá menos dolor, tendrá una mejor postura y logrará compensar algo de los desbalances musculares en la columna.

En todo caso es un entrenamiento sin riesgo de lesión, por que lo existen entrenamientos para corredores, para ciclistas, para bailarines, para esgrimistas y así la lista continua en cualquier disciplina. De la misma forma Pilates se puede utilizar en el tratamiento de rehabilitación de personas con lesiones deportivas o con enfermedades crónicas en la columna, o artritis, asma, artrosis y cualquier otro problema musculoesquelético.

jueves, 7 de agosto de 2014

Recomendaciones para mejorar la práctica de Pilates

Las clases grupales de mat son la forma más accesible de ingresar a la práctica de Pilates. La desventaja de practicarlos de esta manera, es que muchas veces la práctica no adquiere tanta consciencia como al realizarla de forma individual.

Acá algunas observaciones que podés tomar en cuenta para mejorar tu práctica:

1. Tomar consciencia del transverso abdominal:
Este músculo se encuentra en la capa más profunda de la musculatura abdominal. Para tomar consciencia de él, la indicación que se suele dar, es sentir un corsé, que envuelve el abdomen desde la espalda. Si logramos conectar la sensación de contraer este músculo y trabajar desde él hacia las capas más externas, se logra una gran efectividad pues todos los otro músculos abdominales quedarán contraídos y conectados por defecto y genera que nuestro torso sea estabilizado. Con cada inhalación buscamos una elongación de la columna, con cada exhalación, buscamos una conexión abdominal hacia lo más profundo sin perder ese estiramiento.



2. La inercia no es recomendable
Las pausas en la rutina de pilates están colocadas intencionalmente en momentos específicos del ejercicio para evitar la inercia que acompaña el movimiento anterior. Control es la palabra clave en Pilates, por eso es importante realizar los ejercicios despacio y con consciencia para poder disociar un movimiento del otro en vez de continuarlo de manera incorrecta. El momento de la pausa tiene la función de conectar los músculos estabilizadores y realizar contracciones isométricas, más efectivas. La prisa no es uno de los principios de pilates, el control y la consciencia del movimiento, sí lo son.



3. Mirar al frente
Una gran parte de los ejercicios en mat se realizan en posición boca arriba. El crunch es la posición en que se da una mayor contracción de las fibras abdominales y ésta se alcanza elevando los hombros y las escápulas del mat. Un error muy común es mirar hacia arriba al sostener esta posición. Esto le causa mucha tensión a la musculatura del cuello, pues deben sostener el peso de la cabeza en contra de la gravedad. La clave para no perjudicar nuestra zona cervical al realizar los ejercicios en supino es, dirigirir la mirada hacia las piernas, hacia el frente o hacia el ombligo. De esta manera conectamos la franja superior de la musculatura abdominal y nos levantamos desde los hombros y no desde la cabeza. Obviamente si la parte superior de los músculos abdominales se encuentra débil, sostener esta posición será más difícil, pero es algo que nos ha costado a todas al iniciar y después de un tiempo, simplemente se domina. La clave de sostener esta posición es que el peso de la cabeza descansará normalmente sobre el cuello sin tener que soportar a demás la fuerza de la gravedad, pues esta quedará controlada por la zona abdominal. Otra clave para asegurar este movimiento correcto es mantener la barbilla a un puño de distancia del pecho, sin presionarlo, sólo relajada. Esta posición además ayuda a tomar consciencia de la curvatura de la parte superior de la columna.

4. Hombros abajo
La zona de los hombros es, junto con la zona lumbar, la parte del cuerpo que más tensión carga. Por eso casi siempre, y sin darnos cuenta, tenemos una tendencia a subir los hombros hacia las orejas. En las indicaciones de Pilates, cuando vamos a enlongar la columna, una reacción muy común es elevar los hombros. Esto en vez de ayudar a la columna solamente produce más tensión en la zona del cuello y es justo lo opuesto lo que buscamos obtener al practicar pilates.  Una imagen que puede ayudar a mantenerlos abajo es pensar en las escápulas y visualizarlas juntas en un mismo plano con la espalda, al tratar de acercar una a la otra, también vamos a enganchar los hombros con ellas, hacia abajo y hacia atrás, en una posición natural, sin tensión. Esta acción también hace ver el cuello largo y da una sensación de mayor altura.

5. Mantenerte dentro de la caja
En Pilates utilizamos una imagen del tronco como si este fuese una caja o una ventana: los hombros uno en línea con el otro y cada uno en línea con la cadera correspondiente, y éstas a su vez una en línea con la otra. Esta imagen se debe recordar siempre pues ayuda, no sólo a la alineación y por lo tanto al correcto posicionamiento, sino también a mantener la enlongación de la columna. Incluso en los ejercicios que son en posición sedente, esta imagen de la caja se debe mantener, pues es lo que nos recuerda que el abdomen debe estar arriba y adentro. También implica intentar mantener esa distancia aunque halla una flexión de tronco, es decir, que aunque redondeemos la columna, esta curva debe mantenerse larga, como una "c" mayúscula, mantendiendo la distancia entre las costillas y la cadera.


6. No te quedés sólo con la clase
Lo más hermoso que tiene esta técnica es que es una especie de educación sobre el cuerpo y su funcionamiento. Lograr integrar los principios de Pilates a todas las actividades de nuestra cotidianidad es realmente el objetivo final que todx instructxr desea lograr transmitir en sus practicantes. Las clases te dan herramientas para hacer que te sintás bien físicamente, moviéndote de forma ágil, flexible, con fuerza y con energía suficiente para hacer todo lo que necesités. Tratá de trasladar la postura, la conciencia, las sensaciones y los movimientos puros, a otras actividades cotidianas o incluso a otras actividades deportivas: los principios de Pilates te pueden ayudar a correr, caminar, nadar, trabajar, bailar, descansar mejor y a la vez vas a mantener tu espalda sin dolor, tu cuello relajado y tu columna sana y fuerte.