Soma Pilates y Fisioterapia

Soma Pilates y Fisioterapia

viernes, 16 de enero de 2015

Cuántas veces a la semana es más efectivo hacer Pilates


En una clase de Pilates se procura trabajar el cuerpo de forma integral, todos los grupos musculares y casi todas las habilidades físicas y algunas psicofísicas; de manera que la distribución de los ejercicios de ser preparada y pensada para no sobretrabajar o fatigar ningún grupo muscular y tampoco dejar alguno por fuera. Además, la idea de una clase de Pilates es salir mejor de lo que llegaste, no al contrario. Con estas características y otras que hemos ya mencionado por acá, es sencillo afirmar que, de querer, se puede hacer Pilates todos los días, sin riesgo de fatiga o lesión: no se prefiere un grupo muscular sobre otro, no se busca la hipertrofia muscular ni es un ejercicio aeróbico que requiere el control de las frecuencias cardiaca y respiratoria.

En el caso de Soma, la mayoría de nuestras clientas vienen a clases dos veces por semana, y mantener una cosntancia es muy importante para alcanzar los objetivos e ir viendo el progreso. Sin embargo, dos veces por semana no es una dosis suficiente de ejercicio. En una semana tenemos 168 horas, de las cuales estamos activas, en promedio 102 horas (quizás más), por lo que dos horas semanales de actividad física dirigida al ejercicio no son suficientes para compensar toos los problemas que nos producimos diaramente, al estar en inactividad, y mucho menos para alcanzar nuestras metas en relación con la práctica específicamente. 

Además, como ya quedó establecido, Pilates no es un ejercicio aeróbico, por cual este otro componente físico debe ser ejercitado en alguna manera también durante la semana: caminando, bailando, cletiando, corriendo, lo que sea que podás programar que aumente tu ritmo cardiáco. El ejercicio aeróbico es muy importante para mejorar las funciones cardiacas, circulatorias y respiratorias. Y si antes te agitabas haciendo alguna de estas cosas, te vas a dar cuenta que ahora que sos pilatero, todo va a ser mucho más fácil.

Hace algunos años, la prescripción de ejercicio indicaba que eran suficientes 30 minutos tres veces a la semana para no tener una condición sedentaria. Ahora, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se debe realizar ejercicio físico mínimo cinco veces a la semana de forma regular y sistemática, intercalando ejercicio aeróbico y ejercicio de resistencia, idealmente con el acompañamiento de profesionales capacitados. 

Así que ya sabés, es cuestión de buscar que cosa te ayuda a subir tu ritmo cardiáco y encontrar un espacio (físico y temporal) para ponerte a trabajar el cuerpo en todas sus formas.

jueves, 8 de enero de 2015

Pilates para combatir la bursitis

La bursitis es una inflamación en la bursa. Esta es una estructura que se encuentra en todas las articulaciones, es una bolsa que contiene líquido sinovial, necesario para lubricar las articulaciones. La bursa además sirve de amortiguamiento y evitar el deterioro óseo, de los tendones y de los tejidos musculares.

La inflamación de este tejido puede ser causada por el uso excesivo de la articulación, movimientos repetitivos, cortos y constantes, golpes, consecuencia de lesiones, infecciones y artritis reumatoide.
Cuando sucede una inflamación, la bursa produce aún más líquido, lo que hace que se genere presión en la zona cercana a la zona, y esto se manifiesta con dolor al movimiento. En un proceso agudo, es decir, cuando la lesión es reciente, se puede observar, palpar o detectar ese aumento de líquido en un abultamiento o un edema. Cuando se trata de un proceso crónico, posterior a un mes de haber ocurrido la inflamación, esta aumento de líquido se ve acompañado de un engrosamiento de las paredes de la bolsa, debido a una solidificación del líquido sinovial. Debido a todo esto, la bursa pierde la capacidad de lubricar correctamente, por lo que es fácil percibir crepitaciones (sonido de cascarita de huevo) en las articulaciones con bursitis. 

Casi todas las articulaciones poseen bursas, tenemos al rededor de 160 bursas, pero no todas se inflaman con la misma frecuencia: los hombros, los codos, las caderas y las rodillas son las más propensas a la inflamación. Los síntomas de la bursitis son dolor articular, sensibilidad a la presión, rigidez, inflamación y aumento de la temperatura local. 


El tratamiento requiere reposo, inmovilización temporal de la zona, antiinflamatorios y por supuesto fisioterapia. Dentro de la fisioterapia, la rehabilitación a través del ejercicio terapéutico es primordial. Pilates es una excelente herramienta para contribuir con la recuperación articular pues no genera ninguna tensión, fortalece la musculatura y enlonga las fibras musculares y los tendones. Pero además es un fuerte aliado en la prevención de un recaída de bursitis, por estas mismas razones; además la práctica constante y sistemática conduce a fortalecer los músculos de forma balanceada y a realizar movimientos buscando la calidad y no la repetición. Así que si has tenido alguno de estos síntomas, andá donde un fisioterapeuta y luego buscá a una instructora o instructor de Pilates capacitado con quién podás recuperarte para siempre de esa lesión tan molesta.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La pelvis neutra


Ya habíamos conversado un poco respecto del posicionamiento de la pelvis neutra y lo que esto implica. Este es un articulito un poco más amplio, que tiene la intención de profundizar en la explicación y en la importancia del alineamiento correcto de la columna vertebral al realizar cualquier ejercicio.

En primer lugar debemos decir que este concepto se desarrolló posterior al señor Joe Pilates, vino a ser más bien una corrección postural biomecánica y anatómica. Joseph siempre trabajó con la columna completamente colocada contra la colchoneta, el Reformer o el Cadillac, ya que él creía (erróneamente) que la columna se fortalece y se flexibiliza cuando las curvaturas en ella desaparecen. En uno de sus textos, "Coming back to life trought Contrology" indica: "en virtud de la mala postura, prácticamente el 95% de nuestra población sufre de varios grados de curvaturas; en los niños recién nacidos, la espalda es plana porque la columna es recta; es exactamente la intención de la naturaleza, no de la infancia..." (p 9. 1980). Sin embargo, hoy sabemos que las cosas son muy diferentes y que la salud de la columna vertebral depende del manteniemiento correcto de esas curvaturas.


Entonces, ¿qué es la pelvis neutra? Como no todos los cuerpos son iguales no podemos precisar que las curvaturas sean iguales en todas las personas pero sí podemos buscar esa neutralidad en cada cuerpo e intentar aplicarla, en la medida de lo posible, a cada ejercicio que ejecutamos. Con ayuda de literatura científica, vamos a intentar explicar cómo y por qué mantener esta postura en Pilates.

Para KENDALL; MACCREARY E PROVANCE 1995, la pelvis neutra se define como el momentpo en que la la espinas ilialcas anterosuperiores y el pubis, están en un mismo plano coronal (horizontal). En esta posición, el sacro realiza moviminto en conjunto con la última vértebral lumbar, con la intención de que en la región lumbar se conserve la lordosis (curvatura) que se pronunica más en la tercera vértebral lumbar. Una manera de encotrar este alineamiento en Pilates es colocando las manos sobre las espinas iliácas, los dedos índices sobre el pubis formando un triángulo plano, es decir que el indice y el pulgar están al mismo nivel.


De esta manera, también se hace más necesario conectar con más fuerza la musculatura abdominal desde el recto abdominial, hasta el transverso (músculo más profundo del abdomen), logrando distribuir la carga de forma más pareja y sin tensión en la columna. Las curvas de la columna permiten soportar peso, cargas y le brinda más movilidad a la columna. Existen unos rangos definidos para cada curvatura, sin embargo no todas las personas encajamos en esas defniciones, así que la mejor forma de encontrar el alineamiento correcto una postura libre de tensión, en el que las articulaciones reposen generando estabilidad.

El Imprint es una variación de este posicionamiento que se aplica en personas con debilidad en la musculatura abdominal que les impida mantener la posutra neutra, acortamiento del flexor de cadera, hiperlordosis, desbalance en los extensores de columna. El imprint consiste entonces en una conexión desde los oblicuos pero sin activar los glúteos: es una presión desde el sacro y el transverso abdominal hacia el piso, sin llevar la pelvis hacia adelante. El Imprint es sólo un alineamiento compensatorio, por lo tanto temporal. El objetivo es encontrar un posicionamiento que no genere tensión, hasta el momento en que el ejercicio pueda ser realizado correctamente. 


Cuando agregamos movimientos de brazos y piernas, desde los hombros y la cadera, esta estabilidad de la pelvis neutra se ve desafiada, por lo que la musculatura superficial y profunda, debe estar fortalecida para mantener la alineación tanto en reposo como en movimiento. Esa es la función de los músculos precisamente, controlar la presición y la ejecución correcta de cada movimiento. 

Cada cuerpo es único, y cada articulación se debe trabajar en la neutralidad y alineación fisiológica correcta para evitar lesiones y para conocer el trabajo puro del cuerpo. Conocer nuestro cuerpo y entender el movimiento, es parte de lo que se aprende y se desarrolla con la práctica de Pilates.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Pilates y la bola




Hoy vamos a dedicar este artículo a la favorita de muchxs: ¡¡la bola!! ¿Por qué es la favorita? se preguntarán los extraños de las clases de Pilates. Bueno, lo que con ella se puede realizar siempre hace la clase más divertida, genera carcajadas, maromas, mucho movimiento. Y esto se refleja en una clase más vigorizante y con resultados más rápidos y visibles. En general, los cambios se perciben en las primeras semanas del inicio de la práctica. Las clases con bola son ideales para quienes están cansadxs de las clases tradicionales de los gimnasios, pues son bien diferentes: más personales, más entretenidas y muy cuidadas en los detalles para hacer el mayor esfuerzo y los mejores resultados. Esto queda demostrado en estudios recientes que indican que en una clase de Pilates, se pueden quemar un promedio de 300 calorías.

Este implemento, denominado Fitball o Bola Suiza, fue desarrollado por una pareja de profesionales de la salud en Suiza, cuyo apellido de casados era Bobath. En fisioterapia, el método de rehabilitación neurólogica que desarrollaron se denomina técnica Bobath e incluye este aditamento como apoyo para poder alcanzar las posiciones que la técnica requiere, también se comenzó a utilizar para trabajar problemas posturales, al ver los avances que desarrollaba a nivel musculoesquelético y de patrones de movimiento. Esta bola consiste en una esfera de un hule fuerte que es capaz de soportar hasta 300 o 400kg de peso. Existe en varios tamaños, pues debe adecuarse a la altura de quien la utiliza. Su principal característica es que debido a la inestabilidad de movimiento que tiene una bola, exige una mayor estabilización muscular por parte de quien trabaja sobre ella, para evitar que esta se mueva, una caída o más inestabilidad. 

Otro beneficio adicional que podemos obtener de la bola es una mejoría en la movilidad de la cintura pélvica y de la columna, pues permite trabajar en esas zonas específicas pero liberándolas de todo el impacto que se puede tener al trabajar en piso, boca arriba, cargando el peso de las piernas. Al mismo tiempo resuelve con mayor efectividad ciertos desequilibrios posturales, sobre todo cuando hablamos de fortalecimiento a nivel de espalda. 

Así que ya saben, la bola no sólo es muy divertida, también está llena de beneficios, y conforme se avance en el proceso del desenvolmiento corporal, también se irá complicando el trabajo con este accesorio, pues es muy versátil y todavía tiene mucho más que ofrecernos.

lunes, 27 de octubre de 2014

Pre Pilates

Como ya sabemos, Pilates es un ejercicio accesible, que busca un movimiento natural del cuerpo, que se ejecuta de forma segura, respetando las capacidades y habilidades de cada cuerpo. Sin embargo, en algunos casos, incluso los ejercicios más básicos de Pilates pueden resultar muy difíciles para algunas personas, debido a un prolongado sedentarios, alguna lesión importante a nivel de la columna o las caderas que limite la movilidad, dolores crónicos, o alguna combinación de factores. Pero aún, en ese caso, Pilates tiene siempre una adaptación, una respuesta, una posibilidad debajo de la manga para ayudar al cuerpo a mejorar el movimiento y a hacerlos consciente. 

De la posibilidad que hablaremos hoy, es el Pre-pilates. Llamamos así a una serie de ejercicio previos, que no son ejercicios específicamente de Pilates, pero se realizan para preparar el cuerpo para la práctica pilatesca, en algunos casos es una forma de hacer calentamiento, pero en otros es la rutina de trabajo que se debe aplicar durante algunas sesiones antes de comenzar a hacer ejercicios de Pilates. 

Los ejercicios de pre-pilates pueden provenir de otras técnicas de movimiento y se rigen bajo los mismos principios de Pilates: son ejercicios suaves, naturales, de movimiento libre, acompañados por la respiración y pretenden aumentar los rangos de movimiento, relajar la musculatura, oxigenar y lubricar las articulaciones. A veces son adapataciones de asanas de yoga, también pueden ser parte de la técnica Feldenkrais o del método Franklin.

Estos ejercicios, al ser más sencillos, se pueden realizar en el lugar de trabajo, en unos pocos minutos, para darle un poco de bienestar al cuerpo cansado, estático y sobrecargado de tensión. Con ese fin, comparto estos ejercicios, que publicó Revista Pilates de Brasil, a cargo de la instructora Tatiana Trivellato.

Estos son para ralajar el cuello, si pasás mucho tiempo sentadx frente a la compu, deberías hacerlos unas dos o tres veces durante tu jornada laboral. No te tomará más de 5 min y tus cervicales, así como el resto de tu columna, estarán muy agradecidas.

1. Rotación de cuello: Mirá sobre uno de tus hombros, bajá la barbilla al hombro y llevá la oreja contraria hacia el otro hombro, lentamente, y cuando llegás, llevás la barbilla hacia el hombro y vas levantando la cabeza hasta que quede paralela al piso de nuevo. Podés hacer unas cinco repeticiones de este ejercicio, realizando el movimiento hacia ambos lados: 5 de derecha a izquierda y 5 de izquierda a derecha. Recordá inhalar al iniciar el movimiento y exhalar al finalizarlo.


2. Flexión de cuello: De nuevo acá, inhalando vas a llevar la barbilla hacia el pecho, cuidando de que ésta no lo toque, más bien vas a mantener la distancia de un puño entre tu pecho y tu barbilla, exhalando regresás la cabeza erguida con la vista al frente. Inhalando vas subir la cabeza desde la nariz, sin llevar el cuello hacia atrás, solamente elevando la nariz hacia el techo, exhalás cuando regresás la cabeza al frente. Igual, repetís 5 veces cada movimiento.



 3. Alineación: Este es mejor realizarlo contra una pared. La manera correcta de colocar el cuerpo te la explicamos primero. Tus pies deben estar paralelos, es decir, viendo hacia el frente, y tus tobillos, rodillas y caderas deben estar alineadas, manteniendo una misma distancia entra las piernas. Tu cadera y tus escápulas tocan la pared. Debés colocarte de manera que sea la base de la cabeza la que descansa contra la pared, luego debés llevar tus hombros hacia atrás de manera que se te abra el pecho y estos empujen contra la pared. Recordá mantenerlos siempre abajo, siempre lejos de las orejas. En esa posición podés realizar un movimiento muy pequeño, llevando la barbilla hacia abajo pero apenas, esto permitirá que se alarguen tus cervicales, les dará espacio y liberará los nervios y las raíces nerviosas que puedan estar comprimidas a causa de contracturas.




4. Abducción de hombros: Manteniendo esa misma postura, conservando esa misma sensación de ciertos puntos de tu cuerpo presionando la pared, vas a elevar tus brazos hacia las orejas, evitando que las escápulas se despeguen de la pared. Es decir que tenés que ejercer una presión contra la pared al tiempo que subís los brazos, si tus escápulas se separan, no subás más y regresá al punto en el que continúan contra la pared. Una vez que subiste los brazos al máximo, vas a acercar tus manos y tocar los dedos. Regresás despacio y con control. Igualmente, podés repetirlo 5 veces. Cuando subís los brazos inhalás, cuando bajás los brazos exhalás.



La idea con estos ejercicios es que cada vez que los hagás, vayás un poquito más allá que la vez anterior: girés más el cuello, acerqués más la oreja al hombro, elevés más los brazos sin soltar las escápulas. Es posible que algunos de ellos se sientan extraños, o que te duela un poco el cuello al realizar los movimentos, pero con el tiempo te va ser cada vez más fácil. Te ayudarán con la postura, a relajarte y a oxigenarte.

Referencia:
Tatiana Trivellato (80146F – Crefito 4)
Fisioterapeuta, PMA®-CPT, Lolita San Miguel Pilates Master
Revista Pilates, Brasil: PRÉ-PILATES NO TRABALHO






martes, 21 de octubre de 2014

Aprendiendo a respirar

Respirar es vivir. La respiración es nuestro acto imprescindible, el primer y el último acto de la vida. Pero no sólo se trata de respirar, sino de saber respirar correctamente. Ya que en sí mismo, hecho consiente, es un acto que aporta mucho bienestar al promover una mejor oxigenación y ser clave en la relajación.


Algunos de los beneficios asociados a una respiración correcta son los siguientes:

1. Nuestras células reciben una mayor oxigenación y contribuye a desprenderse de los restos tóxicos del organismo. Además, un modo de respiración correcto beneficia la circulación ya que mediante ella todos los órganos reciben aportes de oxigeno correctamente. 
2. Permite "quemar" mejor las grasas y propiciar la desaparición exceso de grasa en el organismo. 
3. Mejora la salud de los pulmones y el rendimiento al practicar deporte pues retarda la fatiga.
4. Favorece la relajación y la concentración, eliminando la tensión muscular. 
5. Mitiga los desórdenes, alteraciones o cambios de nuestra energía vital. 
6. Propicia en general un cuerpo fuerte y sano y ayuda a controlar y coordinar nuestros movimientos. 

Sin embargo, si intentamos respirar profundamente, la mayoría de nosotros notaremos que nuestra capacidad pulmonar está algo atrofiada, adolece de muchos defectos: o bien nuestra respiración no es completa ni continua, o la inspiración y espiración no se hace a un ritmo adecuado, o la tensión y la falta de ejercicio nos provoca una respiración contenida, no relajada ni natural. Tendemos a hacer inspiraciones poco profundas usando sólo la parte superior de los pulmones. Esta forma de respirar, que es la más frecuente, utiliza los músculos equivocados contribuyendo a expandir el pecho y elevar los hombros y, además, ignora la función del diafragma, el cual expande y contrae las costillas, permitiendo que los pulmones se llenen de oxígeno al completo, en lugar de hacerlo sólo una parte de ellos.

En el Método Pilates la respiración es esencial, de hecho es uno de sus principios clave ya que ayuda a controlar los movimientos, permite oxigenar los músculos, facilita la estabilización de la columna y la movilización las extremidades  y ayuda a relajar la musculatura y a ser consciente de las tensiones acumuladas en el cuerpo. 
La respiración es parte integral de cada ejercicio de Pilates, siendo siempre coordinada con el movimiento de tal modo que contribuya a dirigir la energía a la zona que se está trabajando. 

Además, una técnica de respiración adecuada aplicada durante el ejercicio ayuda al relajamiento muscular, evitando cualquier estrés innecesario. Por ello cada sesión de Pilates comienza con unos minutos de concienciación en la respiración para poder tomar consciencia de las tensiones del cuerpo y ayudar a relajar la musculatura.

Durante la ejecución de los ejercicios, el Método utiliza una técnica de respiración específica que permite la activación de los abdominales transversos tanto en la inhalación como en la exhalación. Como regla general en Pilates, mediante la inhalación llenamos los pulmones de aire preparando con ello el movimiento de cada ejercicio, siendo a continuación soltado a través de la exhalación mientras el movimiento se ejecuta (En Pilates ningún movimiento debe ser realizado en retención). Al exhalar profundamente, además de vaciar nuestros pulmones de sustancias innecesarias, también se contribuye a la activación de los músculos internos que sirven de soporte para la caja torácica. 

Con esta finalidad, el Método Pilates utiliza la respiración torácica, difragmática o intercostal. Cuyo objetivo es utilizar los músculos del tórax y la espalda para ampliar la caja torácica lateralmente permitiendo así que los pulmones se expandan pero sin necesidad de expandir el abdomen. Al expandir el abdomen durante la respiración los músculos abdominales se estiran y con ello dejan de sostener la parte baja de la espalda quedando esta desprotegida. Por ello el Método Pilates enfatiza un tipo de respiración que evite la expansión abdominal.
Durante la inhalación las costillas se abren hacia fuera y hacia arriba al mismo tiempo que la columna vertebral se alarga hacia arriba logrando con ello llenar los pulmones de oxígeno al máximo. Al inhalar es muy importante no relajar los músculos abdominales para así evitar perder la alineación postural y utilizar los músculos no adecuados durante la ejecución de los ejercicios. La exhalación, por su parte, facilita la contracción de los músculos abdominales ya que anatómicamente durante ella se produce un encogimiento a nivel de la caja torácica "hacia dentro y hacia abajo". Al exhalar el diafragma se eleva generando así un empuje de los músculos abdominales hacia dentro,  que es fundamental para el proceso de estabilización del core o powerhouse.

La respiración debe ser en todo momento lenta, continua y, durante ella, debe procurarse realizar inhalaciones y exhalaciones de la misma duración para así permitir un óptimo intercambio gaseoso oxígeno-dióxido de carbono en el cuerpo.


A continuación te presento un sencillo ejercicio para comenzar a familiarizarte con la respiración de Pilates:
Para realizar el ejercicio, te recomiendo que te sentéss cómoda y relajadamente en una silla manteniendo tus pies apoyados en el suelo y separados a igual distancia que tus caderas aproximádamente. Es muy importante que mantengás tu espalda recta, con la columna vertebral bien alargada desde la zona lumbar hasta la coronilla y tus hombros relajados, caídos hacia atrás y hacia abajo.  Además, para alinear correctamente el cuello con respecto a tu columna vertebral, será necesario que aproximés ligeramente tu mentón hacia tu tórax imaginando que sostenés una bolita de tenis entre tu barbilla y cuello. De este modo alinearás adecuadamente tus vértebras cervicales y sentirás como tu cuello se alarga por detrás hacia el techo. Una vez te encuentres cómodo en esta posición, colocá tus manos encima de tus costillas de tal modo que las puntas de tus dedos se toquen entre ellas. Cerrá los ojos y comenzá tomando consciencia de la respiración en tu zona costal, poniendo toda tu atención en esta zona e intentando no mover tu pecho ni abdomen.

1. Inspiración:
Inhala por la nariz manteniendo contraído el abdomen. Observa como el aire cargado de oxígeno entra en la caja torácica y, con ello, cómo tus manos se separan por la acción de la apertura de tus costillas hacia fuera.
2. Exhalación:
Expulsa el aire por la nariz o boca, activando bien tus músculos abdominales como si trataras de "pegar" tu ombligo a tu columna. Para ello imagina que tus músculos perineales (suelo pélvico), abdominales y ombligo están unidos por un zipper, el cual se cierra de abajo hacia arriba en cada exhalación.
Realiza una serie de 10-20 respiraciones manteniéndote relajadx, ya verás cómo pronto comenzarás a notar sus efectos.

Acá un video que explica el proceso de la respiración.




Referecia
Santos, Ana. Profesora certificada. "La respiración en el método Pilates". Método Pilates en la Web. Visto en línea en: http://www.metodopilates.net/respiracion.htm

martes, 30 de septiembre de 2014

Antisedentarismo



El sedentarismo es un límite para estar bien. "Un cuerpo en reposo, permanece en reposo; un cuerpo en movimiento, continúa en movimiento." Esa es la inercia. Nuestros cuerpos están hechos para el movimiento, por lo que si nos quedamos quietos estamos perjudicando nuestro cuerpo y nuestra salud mental. 
Tenemos hoy tres buenas razones para dejar de lado el sedentarismo y empezar con Pilates a conocer el movimiento. Con el maestro Joe vamos a pensar en Pilates como una alternativa deseable para quien busque dejar de lado el sedentarismo y empezar su camino al movimiento.

Estas son algunas de las frases que podemos encontrar en su libro: Volviendo a la vida a través de la contrología.
1) “La contrología desarrolla un cuerpo uniforme, corrige las malas posturas, restaura la vitalidad física, vigoriza la mente y eleva el espíritu".
La concentración es una de las claves en la práctica de Pilates, pues es este elemento el que nos lleva a realizar los ejercicios con consciencia, de manera precisa y objetiva. De esta manera solamente se necesitan pocas repeticiones para que nuestros músculos se estimulen y comenzar a observar efectos en nuestra salud física. A pesar de que algunos ejercicios sean difíciles y cansados, al final de la sensación nos invadirá una sensación de relajación corporal y mental.

2) "Ni muy poco, ni en exceso; respeta tu propio ritmo" 
Este metodo respeta la individaulidad, cada quien; trabaja según sus propias necesiades y de acuerdo a sus propias habilidades. Aunque las clases sean grupales, trabajás vos con tu propio cuerpo y sólo con él. Se realizan ejercicios desafiantes, pero desafiantes de acuerdo a la capaidad de cada persona, por eso tomamos mucho en cuenta la retroalimentación de nuestros clientes. No queremos correr, en Pilates queremos hacer cada ejercicio bien ejecutado.

3) "Los hábitos incorrectos son los responsables de la mayoría de nuestras dolencias, sino es que de todas ellas"

Pilates no es sólo realizar una sesión de ejercicio algunas veces por semana. Es un conocimiento de nuestro cuerpo y de su movimiento, por lo que lo que buscamos como profesionales, es estimular a la gente para incorpore estos conocimientos a su vida cotidiana. Un cuerpo flexible, fuerte, alineado y coordinado difícilmente se lesionará realizando actividades cotidianas y se mantendrá sano musculoesqulética y articularmente. Además tu cuerpo se moverá de manera segura, tu columna y las vértebras estarán enlongadas y las articulaciones lubricadas. Una postura correcta y un cuerpo activo son clave para el bienestar, porque así te será más fácil llevar a cabo de todo lo que querás en tu día a día.

Para finalizar nos gustraría que complementaras el post con tu testimonio: ¿qué te ha dado Pilates a tu vida?