Soma Pilates y Fisioterapia

Soma Pilates y Fisioterapia

jueves, 8 de enero de 2015

Pilates para combatir la bursitis

La bursitis es una inflamación en la bursa. Esta es una estructura que se encuentra en todas las articulaciones, es una bolsa que contiene líquido sinovial, necesario para lubricar las articulaciones. La bursa además sirve de amortiguamiento y evitar el deterioro óseo, de los tendones y de los tejidos musculares.

La inflamación de este tejido puede ser causada por el uso excesivo de la articulación, movimientos repetitivos, cortos y constantes, golpes, consecuencia de lesiones, infecciones y artritis reumatoide.
Cuando sucede una inflamación, la bursa produce aún más líquido, lo que hace que se genere presión en la zona cercana a la zona, y esto se manifiesta con dolor al movimiento. En un proceso agudo, es decir, cuando la lesión es reciente, se puede observar, palpar o detectar ese aumento de líquido en un abultamiento o un edema. Cuando se trata de un proceso crónico, posterior a un mes de haber ocurrido la inflamación, esta aumento de líquido se ve acompañado de un engrosamiento de las paredes de la bolsa, debido a una solidificación del líquido sinovial. Debido a todo esto, la bursa pierde la capacidad de lubricar correctamente, por lo que es fácil percibir crepitaciones (sonido de cascarita de huevo) en las articulaciones con bursitis. 

Casi todas las articulaciones poseen bursas, tenemos al rededor de 160 bursas, pero no todas se inflaman con la misma frecuencia: los hombros, los codos, las caderas y las rodillas son las más propensas a la inflamación. Los síntomas de la bursitis son dolor articular, sensibilidad a la presión, rigidez, inflamación y aumento de la temperatura local. 


El tratamiento requiere reposo, inmovilización temporal de la zona, antiinflamatorios y por supuesto fisioterapia. Dentro de la fisioterapia, la rehabilitación a través del ejercicio terapéutico es primordial. Pilates es una excelente herramienta para contribuir con la recuperación articular pues no genera ninguna tensión, fortalece la musculatura y enlonga las fibras musculares y los tendones. Pero además es un fuerte aliado en la prevención de un recaída de bursitis, por estas mismas razones; además la práctica constante y sistemática conduce a fortalecer los músculos de forma balanceada y a realizar movimientos buscando la calidad y no la repetición. Así que si has tenido alguno de estos síntomas, andá donde un fisioterapeuta y luego buscá a una instructora o instructor de Pilates capacitado con quién podás recuperarte para siempre de esa lesión tan molesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario