Soma Pilates y Fisioterapia

Soma Pilates y Fisioterapia

viernes, 16 de enero de 2015

Cuántas veces a la semana es más efectivo hacer Pilates


En una clase de Pilates se procura trabajar el cuerpo de forma integral, todos los grupos musculares y casi todas las habilidades físicas y algunas psicofísicas; de manera que la distribución de los ejercicios de ser preparada y pensada para no sobretrabajar o fatigar ningún grupo muscular y tampoco dejar alguno por fuera. Además, la idea de una clase de Pilates es salir mejor de lo que llegaste, no al contrario. Con estas características y otras que hemos ya mencionado por acá, es sencillo afirmar que, de querer, se puede hacer Pilates todos los días, sin riesgo de fatiga o lesión: no se prefiere un grupo muscular sobre otro, no se busca la hipertrofia muscular ni es un ejercicio aeróbico que requiere el control de las frecuencias cardiaca y respiratoria.

En el caso de Soma, la mayoría de nuestras clientas vienen a clases dos veces por semana, y mantener una cosntancia es muy importante para alcanzar los objetivos e ir viendo el progreso. Sin embargo, dos veces por semana no es una dosis suficiente de ejercicio. En una semana tenemos 168 horas, de las cuales estamos activas, en promedio 102 horas (quizás más), por lo que dos horas semanales de actividad física dirigida al ejercicio no son suficientes para compensar toos los problemas que nos producimos diaramente, al estar en inactividad, y mucho menos para alcanzar nuestras metas en relación con la práctica específicamente. 

Además, como ya quedó establecido, Pilates no es un ejercicio aeróbico, por cual este otro componente físico debe ser ejercitado en alguna manera también durante la semana: caminando, bailando, cletiando, corriendo, lo que sea que podás programar que aumente tu ritmo cardiáco. El ejercicio aeróbico es muy importante para mejorar las funciones cardiacas, circulatorias y respiratorias. Y si antes te agitabas haciendo alguna de estas cosas, te vas a dar cuenta que ahora que sos pilatero, todo va a ser mucho más fácil.

Hace algunos años, la prescripción de ejercicio indicaba que eran suficientes 30 minutos tres veces a la semana para no tener una condición sedentaria. Ahora, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se debe realizar ejercicio físico mínimo cinco veces a la semana de forma regular y sistemática, intercalando ejercicio aeróbico y ejercicio de resistencia, idealmente con el acompañamiento de profesionales capacitados. 

Así que ya sabés, es cuestión de buscar que cosa te ayuda a subir tu ritmo cardiáco y encontrar un espacio (físico y temporal) para ponerte a trabajar el cuerpo en todas sus formas.

jueves, 8 de enero de 2015

Pilates para combatir la bursitis

La bursitis es una inflamación en la bursa. Esta es una estructura que se encuentra en todas las articulaciones, es una bolsa que contiene líquido sinovial, necesario para lubricar las articulaciones. La bursa además sirve de amortiguamiento y evitar el deterioro óseo, de los tendones y de los tejidos musculares.

La inflamación de este tejido puede ser causada por el uso excesivo de la articulación, movimientos repetitivos, cortos y constantes, golpes, consecuencia de lesiones, infecciones y artritis reumatoide.
Cuando sucede una inflamación, la bursa produce aún más líquido, lo que hace que se genere presión en la zona cercana a la zona, y esto se manifiesta con dolor al movimiento. En un proceso agudo, es decir, cuando la lesión es reciente, se puede observar, palpar o detectar ese aumento de líquido en un abultamiento o un edema. Cuando se trata de un proceso crónico, posterior a un mes de haber ocurrido la inflamación, esta aumento de líquido se ve acompañado de un engrosamiento de las paredes de la bolsa, debido a una solidificación del líquido sinovial. Debido a todo esto, la bursa pierde la capacidad de lubricar correctamente, por lo que es fácil percibir crepitaciones (sonido de cascarita de huevo) en las articulaciones con bursitis. 

Casi todas las articulaciones poseen bursas, tenemos al rededor de 160 bursas, pero no todas se inflaman con la misma frecuencia: los hombros, los codos, las caderas y las rodillas son las más propensas a la inflamación. Los síntomas de la bursitis son dolor articular, sensibilidad a la presión, rigidez, inflamación y aumento de la temperatura local. 


El tratamiento requiere reposo, inmovilización temporal de la zona, antiinflamatorios y por supuesto fisioterapia. Dentro de la fisioterapia, la rehabilitación a través del ejercicio terapéutico es primordial. Pilates es una excelente herramienta para contribuir con la recuperación articular pues no genera ninguna tensión, fortalece la musculatura y enlonga las fibras musculares y los tendones. Pero además es un fuerte aliado en la prevención de un recaída de bursitis, por estas mismas razones; además la práctica constante y sistemática conduce a fortalecer los músculos de forma balanceada y a realizar movimientos buscando la calidad y no la repetición. Así que si has tenido alguno de estos síntomas, andá donde un fisioterapeuta y luego buscá a una instructora o instructor de Pilates capacitado con quién podás recuperarte para siempre de esa lesión tan molesta.